domingo, 30 de abril de 2017

SI TE DIGO LO QUE SIENTO... de Rosa Raya Carrasco




SI TE DIGO LO QUE SIENTO…
POESÍA
ROSA RAYA CARRASCO
EDITORIAL CÍRCULO ROJO (2017)

Una de las mayores virtudes de un poeta es su sinceridad, la fidelidad a sus sentimientos y a sus emociones. Rosa Raya Carrasco lo sabe, su libro es una mirada a través de los ojos de los sentimientos que pinta el alma con los pétalos de las palabras. Y así, igual que los latidos de un corazón sensible, se muestran los versos de Si te digo lo que siento…
El primer libro es el amanecer de la obra de quien siente la necesidad de expresar lo que lleva dentro, de quien desea dar rienda suelta a su creatividad para encontrar una visión más certera de quien realmente es. Cuando sale a luz pública, expone a los otros sus emociones, sus sentimientos más profundos, aquello que ha crecido en su interior y que pide su espacio de luz para identificarse con el entorno que rodea a su autor. Cada uno de los versos deja al descubierto la forma de pensar y de decir, su más íntimo enigma, su prístina realidad, la honradez de la voz que no busca recovecos ni aventuras insólitas, sino que fluye desde las venas como el líquido más preciado que posee. Rosa Raya lo deja claro desde el primer verso.
Una cita de Paulo Coelho inaugura el poemario: Es necesario correr riesgos. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado. La autora conoce que expresar lo que siente supone aceptar un riesgo, someterse a la opinión de los demás, pero ha de hacerlo, es el reto que todo creador afronta. Y advertidos penetramos en el universo de la autora para dejar volar nuestras sensaciones.
El tema principal es el amor y en él se centra dejando relucir la esperanza, las contradicciones del sentimiento, el mundo interior del concepto que nos aporta conciencia de nuestra soledad y la necesidad de ser junto al amado; también la añoranza de la dicha y el dolor del desencanto. Aunque de manera puntual, Rosa habla de la amistad, la infancia, de su hija, de su madre… Y a lo largo del libro queda reflejado su carácter luchador, el paso firme que se impone a las dudas, la bondad que reflejan con dulzura sus palabras.
Rosa da forma a sus emociones mediante composiciones de verso libre sin dejarse atar por la métrica, utilizando algunas rimas y creando un ritmo particular. Lo que realmente le importa es transmitir lo que siente sin ceder ante normas que transgredan lo que quiere decir. Prueba de ello son los versos:

Si algún día descubres el almacén de mi amor
sabrás de dónde venían mis reservas inagotables.
Cada noche se fabrican, cuando noto tu calor,
inventando un universo de deseos insaciables.

Hay que dar la bienvenida al mundo de la palabra impresa a esta joven autora que seguro nos deparará nuevas emociones. Un nuevo libro siempre es una alegría, una nueva expresión de júbilo que vibra entre las paredes de un mundo que necesita volver a la esencia de los corazones. Ante la ficción de la mentira, la verdad de los sentimientos puros y nobles. Extendamos una alfombra de pétalos de rosa con el rojo de la esperanza para la autora que lleva la flor en su nombre.

RESEÑAS
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz ©
 



sábado, 29 de abril de 2017

LOS SENTIMIENTOS





LOS SENTIMIENTOS

Todos los sentimientos
caben en una existencia
pero no conocemos en qué instante
se adueñarán de nuestras almas.
Puede ser que el azar
altere el momento previsto
en el abecedario de la vida
para que conozcamos la tristeza.
O que se retrase sin fecha
el tiempo de saciarnos
con la pulpa madura del deseo.
Después quedarán los recuerdos,
aquellas instantáneas de momentos felices
que son parte de nuestros alicientes
para seguir viviendo,
o las llagas del dolor
que no curó el olvido.
Quizá entonces nos dejemos envolver
por el humo amarillo de una vieja sonrisa
y sintamos su dúctil alimento
muy cerca de los genes que nos forman.
Vivir es percibir las emociones
como hecho sustancial de nuestra esencia.
Lo demás es trabajo o pura fábula,
una dimensión donde cada paso
nos acerca a la nada más certera.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)

miércoles, 26 de abril de 2017

CANCIÓN EXTRANJERA





CANCIÓN EXTRANJERA

A la sombra de un tótem,
en la tierra de Pascua,
un joven observaba
el plumaje de un ave migratoria.
Muy pronto se echaría
al mar desconocido
para buscar las tierras
donde crece el futuro.
No temía a los cambios.
Pensaba en adaptarse al mundo,
que la realidad le permitiese
poder sobrevivir
al huracán del tiempo.
El ave levantó sus bellas alas
mientras el joven daba a los guijarros
la forma de sus ilusiones.
Y en la piedra quedaron
escritas sus palabras:
La vida sigue el rumbo de una línea
que repta por el suelo.
En los brazos del aire
está el rostro del mundo,
los hechos que rodean
el espacio de una existencia.

Igual que aquel migrante,
aceptamos los retos
que desafían nuestro instinto
y miramos el horizonte
como un gran océano sin fronteras.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)

miércoles, 19 de abril de 2017

PRESENTIMIENTO







PRESENTIMIENTO

El sigilo de un puma le distingue
como el mejor guerrero vivo del pueblo Maya.
Cada día atraviesa el mundo que conoce
con el rostro tatuado por la sangre
del más cruel de sus enemigos.
Lleva sobre su pecho
amuletos de sus antepasados
para poder guardarse del influjo
que produce el hechizo de la luna.
Él sirve a su cacique aunque no lo venera.
Suele eludir a quien oprime con sus fauces
el cadáver de los hombres humildes.
No puede concebir
la terrible afición del carroñero.
Las leyes naturales dicen que son precisos
para que el medio ambiente
permanezca sin mácula,
sin los restos de víctimas
que perecen en las batallas
del fragor indómito de la selva.
Tiembla cuando le ve devorar las entrañas
de otro luchador derrotado.
Intuye que algún día quizá sean las suyas.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)


domingo, 16 de abril de 2017

LA PREDICCIÓN DEL ASTRÓLOGO





LA PREDICCIÓN DEL ASTRÓLOGO

En las calles de Machu Picchu
un astrólogo hablaba
de la servidumbre del hombre,
de esa sujeción a los afectos
que coarta la libertad,
del sentimiento de impotencia
ante los caprichosos designios de los dioses.
Se sentía indefenso
y alertaba a las gentes
de las fieras que olisquean sus presas
en los caminos que vuelven a casa.
Miraba a las estrellas
y no podía ver si desde algún lugar
se le imponía el orden del que hablaba,
ni si más allá de aquel cosmos
regía la materia del caos estelar
anterior a cualquier origen.
Su voz se iba quebrando
al notar que tan solo poseía la memoria
para luchar en contra de lo impuesto.
Alzó la voz y dijo:
La tierra también vive su servilismo a la galaxia.
Nada ni nadie escapa a una obediencia ciega
y dentro de cada ser habita un siervo.
Después se calló para siempre.
Comprendió que su voz se perdería
entre las fauces negras de los astros.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)

miércoles, 12 de abril de 2017

CANCIÓN ANTIGUA





CANCIÓN ANTIGUA

La noche era una brisa de albahaca
que caminaba tras sus pasos
con la historia perdida de Tartessos.
Ella buscaba el brillo de unos ojos
que habían deslumbrado
su instinto primigenio.
Su sombra era portal de los enigmas,
una luna cubierta por dunas plateadas
iluminaba sus cabellos
y toda la ansiedad de su pasión.
Su bondadosa luz permitía a los grillos
idear las traiciones al silencio
con que saboteaban al verano:
componían un coro de estridularios retos
a la mística melancólica
que decoraba el aire
y las espigas verdes del misterio.
Su interior deseaba encontrar el enigma
que alteró el equilibrio de su pulso.
Un clavel de jazmín señaló su destino
detrás de la vaguada. No quiso ni mirar
en el talud de la hierba
para no deshacer la magia
de aquel instante único.
Al otro lado del jazmín,
los ojos codiciosos del amor
aguardaban su cuerpo
para tejer el aire con caricias,
silenciar a los grillos,
construir el universo y ponerle su nombre.


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martes, 11 de abril de 2017

LA METÁFORA DE LA VIDA





LA METÁFORA DE LA VIDA

Somos agua que fluye hacia un destino cierto.
Pertenecemos al río
que forman las moléculas
de cuanto es materia,
al agua de nuestras ficciones,
a las ondas que traza el azar del camino.
Cada día es afluente en nuestro curso
que nos hace ser más agua cansada
y nos acerca al mar.
Nos vamos convirtiendo en flujos resignados
que siguen las corrientes más propicias.
Entonces recordamos las sonrisas
que erizaron el agua,
corrientes de ternura en momentos difíciles,
los apoyos que fueron esenciales
para evitar las piedras en el lecho del río,
y tal vez olvidemos la erosión que causamos
con nuestro obtuso fluir.
Nos lo han dicho los poetas:
nuestra vida es un río
que fluye sin remansos
hacia el mar de la muerte.
Así es, aunque alberguemos la esperanza
de que el Sol de la vida
transforme nuestra agua,
ya libre de sal y de herrumbre,
en una nube eterna.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)


martes, 4 de abril de 2017

AVES DE BARRO





AVES DE BARRO

Hace nueve mil años
en la urbe misteriosa de Catalhöyük
un viejo alfarero observaba la arcilla,
quería transformarla
en un halcón de barro y dejarlo volar
con la esencia de su alma.
Creía que la vida siempre exige
tener que completar una metamorfosis,
transformar su labor cerca del suelo
en la de un ave voladora.
Cada día notaba las cuerdas de la tierra
en torno a sus tobillos
y presentía cerca la tragedia
del temblor  de sus manos.
Sabía que en cualquier instante
el filo de las horas cortaría sus sueños
con la guadaña de la muerte.
Afrontaba sus miedos en silencio
para huir del desánimo.
Soñaba con cambiar su suerte,
y poder volar por las nubes,
volver a sus orígenes, crear un silogismo
con la voz del destino, la arcilla de la tierra
y el azar de sus manos.
Quería verse a sí mismo en el cielo,
resolver el enigma de su vida,
no perecer en cada intento
como un halcón que vuela hacia su presa
y siempre se le escapa.


(OTRA REALIDAD)
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domingo, 2 de abril de 2017

EL TRIUNFO DEL AMOR




EL TRIUNFO DEL AMOR

Sucede en una noche que viste piel de seda
en las ruinas de Harappa,
muy cerca del espejo
donde se engalanan los astros
en el valle del Indo.
Ellos quieren vencer con sus caricias
todo lo que les separa:
ni el odio, ni la guerra, ni la edad,
ni todas las miserias de sus progenitores,
pueden amilanar la fuerza del deseo.
A lo lejos, oboes y timbales
anuncian con vigor la huida
de la edad rutilante de los cuerpos
que se desnudan con palabras.
Junto a las rocas milenarias
el amor se derrama por la hierba
como un río de miel en las manos del mundo.
La música del tiempo es un concierto de éxtasis
que aporta el magnetismo de los ritmos
a la métrica de la noche.
La plenitud se arroba en cada cuerpo
para llenar las venas con la imagen
de todo el universo que les viste.
Se funden las miradas y las manos
en un solo concepto: el amor que respiran.
Hay una mística de la luz
que procede de tiempos ancestrales
y se traduce en puerta permanente
a la única razón de la existencia.
Mientras la muerte oculta su destino,
dentro de ellos germina una flor blanca.


(OTRA REALIDAD)
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Mariano Valverde Ruiz (c)