jueves, 1 de diciembre de 2016

LA CASA DE LAS NORIAS





LA CASA DE LAS NORIAS


Hoy recorro la misma senda umbrosa
que me llevaba desde los colegios
hasta la vieja casa de mi abuela materna.
Cuando llego al lugar, un campo polvoriento
da forma al horizonte entre collares
de matojos resecos. Todo es muy diferente
a como lo veía con los ojos
de mis primeros años.
Los perros ya no aúllan,
ni hay un búho en la leñera
junto al pozo excavado a pico y pala
del que se derramaba el milagro del suelo.
Tampoco queda rastro de la noria,
ni del hilo de plata que llevaba a la huerta,
ni de la biografía del abuelo
que jamás conocí. Fueron muy pocas veces
las que crucé el camino
que unía las escuelas de Las Norias
con la casa de piedra donde nació mi madre.
Quizá no fuese por mi culpa.
Y la luz fatigada del pasado
se pierde entre los surcos del recuerdo
al igual que la imagen
de aquella abuela silenciosa,
tan ajena a mis días y a mis noches.


(La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)