martes, 14 de junio de 2016

EL ÚLTIMO SIEMPRE PIERDE de Fran J. Marber





EL ÚLTIMO SIEMPRE PIERDE
Fran J. Marber
ECU Narrativa (2016)
Novela


Fran J. Marber nos sorprende con una magnífica novela en la que el lector se sumerge desde las primeras páginas y no puede detener su lectura hasta descubrir un inesperado desenlace. El autor nacido en Lorca se sitúa con esta novela entre lo más granado de los novelistas nacionales del género negro. Combina sabiamente elementos de la novela americana (Raymond Chandler), de la intriga inglesa (Agatha Christi), de la actual narrativa española (Lorenzo Silva), de la novela negra nórdica (Stieg Larsson) e implementa un sello muy personal en el que destacan el magistral uso del suspense y los guiños al lector.    
El último siempre pierde es su octava novela. En pocos años ya han visto la luz Gusanos de seda, El tercer clavo, El llamador de ángeles, La página 64, Fruta amarga, El juego de la oca y Expediente 19/02, todas ellas de gran éxito. Marber es un creativo que se desenvuelve como pez en el agua en la ficción histórica y ahora en la novela negra. Todas sus obras poseen un llamativo enfoque cinematográfico, el autor también es guionista y sus conocimientos repercuten en el tratamiento de cada una de las escenas de sus novelas.
La depravación del género humano no tiene límites, la realidad nos lo ha mostrado a lo largo de los siglos. La actualidad no es ajena a ello. En el corazón de Manhattan se suceden seis extraños suicidios y cinco desapariciones de niños que solo dejan el rastro de una misteriosa pluma blanca sobre la almohada. Un oscuro pasado toma el presente a manos de un depredador con una mente retorcida y siniestra. Un joven detective y un viejo policía deben enfrentarse a una de las investigaciones más complejas que han afrontado nunca. Y comienza la cuenta atrás con una terrorífica advertencia: El último siempre pierde.
En el prólogo, escrito por Juan Antonio O`Donnell, se nos informa de que el autor ha hecho un pormenorizado estudio de la psicología de los serial killers y de las técnicas de investigación criminal más modernas, un amplio trabajo de documentación para colocar la acción durante el mes de enero de 2013 en Manhattan. A medida que se avanza en la lectura de la novela, nos cercioramos de que se trata de una obra inteligente, bien estructurada, donde la información se ofrece de forma dosificada y cuya lectura es absorbente. La acción y la trama vienen acompañadas de una innegable calidad literaria, con páginas reflexivas que aportan un toque de profundidad y que permiten al lector ir un paso más allá de lo meramente descrito. Los personajes principales están desarrollados en toda su amplitud. Los escenarios son consecuentes con la dinámica de los hechos. Y el gozo por la lectura se va incrementando con cada capítulo al mismo ritmo en que aumenta la tensión y la necesidad de saber qué sucede en las siguientes páginas.
La lectura de esta novela supone un viaje por los conflictos que provoca una infancia desgraciada y las terribles consecuencias de sus traumas. El autor nos advierte en una cita inicial: Los adultos tenemos el deber moral de intentar que la infancia sea en el futuro el recuerdo más feliz… Hay pues, un mensaje de esperanza, un hálito de humanidad, una confianza implícita en que, al final, la infatigable tarea del mal no acabe venciendo a la bondad de los nobles corazones. Pero, no nos confiemos, todo puede ser un espejismo, en cualquier momento el sonido de la pólvora puede despertarnos de una ilusión mientras el frío plomo se aloja en nuestra carne.

RESEÑA
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz ©