miércoles, 13 de abril de 2016

PROPÓSITO








Rememoro la edad de la inocencia
para cauterizar
las heridas del alma
y respiro la brisa del recuerdo
con voluntad de pájaro.
Una parte del aire
reconforta y oxigena.
La otra mitad cuestiona las vivencias
con la valiente voz de las palabras
que la fascinación
por el conocimiento
fue transmitiendo al ritmo de la vida.
Aquel niño ingenuo
tan sólo era una página
completamente en blanco
en la que otros harían garabatos
hasta que yo pudiese comprenderlos.
Hoy doy fe de que las palabras
han izado del suelo a aquel niño
para que observe toda la verdad
y pueda perdonar a quienes le ofendieron.



(La intimidad del pardillo)
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Mariano Valverde Ruiz (c)