miércoles, 9 de diciembre de 2015

REPOBLACIÓN FORESTAL Y EDUCACIÓN





REPOBLACIÓN FORESTAL Y EDUCACIÓN

El cuidado de la naturaleza y del medio ambiente es obligación de todos. Y mucho más ahora, cuando la acción del hombre está provocando efectos negativos en el cambio climático. Hemos de dar ejemplo en la familia, en la sociedad y en la escuela. Sólo un cambio de mentalidad hará posible que los comportamientos en relación con el entorno incidan en la conservación del único hogar que tenemos: la Tierra.
El pasado 1 de diciembre, 100 alumnos de cuarto y quinto de primaria del colegio público San Cristóbal de Lorca, han plantado otros tantos árboles de pino carrasco y acebuche en la sierra de nuestra comarca. Los niños han conocido las características de estos árboles, su labor como productores de oxígeno, su acción preventiva contra las riadas y contra la desertización. Cada uno de los árboles ha sido bautizado con el nombre de quien lo ha plantado. Y cada niño podrá seguir su crecimiento por internet o visitarlo con su familia para regarlo y cuidarlo.
La actividad se ha desarrollado en una finca (los Alagüeces) de dominio público dentro del proyecto “El bosque de tu colegio”. Después se ha realizado una excursión por la sierra hasta la senda del Cortijo del Madroño, donde crece un pino carrasco de más de 400 años. A lo largo del día, los niños han comprendido que los árboles contribuyen a la mejora de la biodiversidad, que absorben CO2, necesario para luchar contra el cambio climático y la contaminación, y que todos debemos contribuir al cuidado de nuestro entorno.
La educación es el camino para logar un planeta más habitable. Hay que agradecer a las instituciones y a los maestros su implicación en esta tarea, que aunque no esté generalizada, irá concienciando a los más jóvenes para que con el tiempo se avance en la dirección correcta. Y ése es un camino insoslayable, una senda que se ha de caminar sembrando árboles a cada paso, para que después su sombra cobije las alegrías y las esperanzas de cada uno de nosotros, de nuestros hijos, y de las generaciones de nuestros nietos. Hemos de sembrar las raíces del futuro. Yo ya tengo mi árbol y se llama educación.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN
Todos los derechos reservados
Mariano Valverde Ruiz ©