jueves, 12 de marzo de 2015

Presentación de LAS SOMBRAS DEL PARAÍSO a cargo de María José Muñoz.




Buenas tardes. Agradeceros vuestra presencia hoy aquí y deciros que es para mí un honor y un placer compartir mesa, rodeada de letras (tenemos las paredes de sala llena de escritos que merecen ser leídos), con dos amantes de la literatura en cualquiera de sus facetas, Eugenio Fuentes y Mariano Valverde.
Mariano Valverde, escritor novel que viene apadrinado por Eugenio Fuentes, es de Lorca (Murcia) pero, unido ya indisolublemente al Valle del Jerte y especialmente al pueblo de El Torno. Luego veremos por qué.
Es docente y hasta ahora conocido como poeta. Ha publicado varios libros de poesía:
·       El deseo o la luz, publicado en 2004 y accésit al IV  premio de poesía “Dionisia García” de la Universidad de Murcia.
·       El fuego del instinto, publicado en 2006 y considerado como uno de los exponentes de la poesía erótica española.
Su obra aparece en varias antologías: “Trazado con hierro” y “Diez de diez”, entre  otras.
Hoy, sin embargo, se nos presenta como escritor de relatos con este libro: “Las sombras del paraíso”. Veinticinco historias que no son simples relatos surgidos de la imaginación sino que en todos y cada uno de ellos se encierra de soslayo, una prosa que en continuo proceso creativo, campa por el termómetro de la vida, con ojos viajeros siempre y una intención, que no es otra que, llamar la atención sobre los sentimientos y esos valores, a menudo perdidos en nuestra sociedad actual.
Mariano, imbuido por el paso inexorable del tiempo, se sumerge en un carrusel de hechos que se producen uno tras de otro, en esa infinita dimensión que es el espacio que nos rodea y nos desborda, en ese día a día que nos recorre.
Nos habla de una alianza entre la poesía y la fotografía que se convierte en un antídoto contra el vértigo. Lee en las páginas del recuerdo. Recorre las dunas del pensamiento, los templados campos del presente y los más helados del pasado.
Enfrenta sentimientos y los hace encontrarse en el vuelo de la reconciliación, la libertad, la unidad, la paz, buscando esa lección que todos hemos de memorizar.
Es un mensajero de la tarde que huye de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca pierde contacto con el suelo porque, sólo así, como decía Antonio Machado, tenemos una idea aproximada de nuestra estatura.
Cualquier excusa es válida en su escritura para hacer una referencia al mundo de la literatura, que tanto ama, así “Platero y yo”, salvará la vida de un joven en una de sus historias. Antonio Machado, Juan de Mairena y Miguel Hernández serán protagonistas de relatos y, otros como Dante, Platón, Cervantes, Nietzsche, Bukowski, Whitman o Jacques Prévert aparecen mencionados.
Pero sin duda, lo más llamativo de su libro para nosotros, los torniegos, es el primer relato que con un emotivo nombre propio: “San Valentín en Alberjerte”, tiene lugar aquí, en El Torno.
En él se mencionan lugares como “Las Vaquerizas”, “La garganta de la Puria”, “Plasencia”.
Nos habla de los cerezos en flor y la verbena del 14 de agosto.
La pregunta, sin duda es: ¿por qué comienza así su libro? Nadie mejor que el propio autor para responder.
Le cedo la palabra.


María José Muñoz García ©
7 de marzo de 2015