martes, 20 de enero de 2015

INCENDIO





Desde mis manos
arde tu piel morada.
Vapor de brazos.

Hilo de fuego.
Pura mujer saliva
entre las llamas.

Y nos buscamos
dentro de una caverna
de aristas dulces.

No existe vértice.
Rodamos por adentro
hasta licuarnos.

Hierven los ojos.
Hasta el aire se incendia.
Somos luz blanca.


(El fuego del instinto. Ed. Vitruvio)
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Mariano Valverde Ruiz (c)