sábado, 13 de diciembre de 2014

CLEMENCIA





La tarde usa el color de los claveles
para irse apagando con sigilo
cuando faltan los labios de tu boca.
Las hojas de un otoño anticipado
van cayendo a mis pies.
Son miradas, palabras escarchadas,
súplicas y deseos
que quieren convertirse en mis verdugos.
Al final hay clemencia
y la naturaleza de tu grácil cintura
se manifiesta pronto acercando a mi alma
el algodón carnoso de tus besos.



(El fuego del instinto. Ed. Vitruvio)
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Mariano Valverde Ruiz (c)