sábado, 23 de noviembre de 2013

SEGUNDA ETAPA

SEGUNDA ETAPA




Doy comienzo a mi segunda etapa como aficionado a la creación literaria e inicio este blog para dejar nota de mi actividad en esta faceta consustancial a mi propia naturaleza humana.
Aquí haré, por un lado, memoria de lo realizado desde 1998 hasta 2007, primera etapa, que puedo calificar de aprendizaje básico, y por otro, de lo que pueda acontecer a partir de ahora.
Los objetivos de este blog son, por tanto, la reseña de lo acaecido, la escritura de pensamientos que no tengan cabida en los poemarios, los relatos y las novelas que lleven mi firma; los comentarios sobre las lecturas de obras de otros autores, y el apoyo firme de cuantas manifestaciones culturales se realicen, y que tengan como propósito el cultivo del alma humana, la belleza, los sentimientos y la creatividad. Todo ello sin dejar de lado la propia realidad de la sociedad en que vivimos, su análisis y el compromiso que todo creador ha de tener para con su tiempo.

El mar, la tierra y el aire son marco para el hombre. También han de ser los pilares en los que se sustente su presencia en este mundo. Cuando miramos el paisaje también nos estamos mirando a nosotros mismos y, por consiguiente, nos gustaría ver un entorno limpio y armónico. Hemos de cuidar la tierra en la que vivimos.
El amor, la muerte y la experiencia son los grandes temas que han preocupado al hombre desde que tiene conciencia de ser. Y el ser implica una toma de postura ante la fuerza del amor, la certeza de la muerte y el azar de la experiencia. Casi todo está dicho sobre los grandes temas. Sólo nos queda matizarlos con nuestra forma de entender la mirada con que nos acercamos a ellos.

Una mano tendida al cielo es la imagen que ilustraba este pequeño relato de intenciones. Es una mano que sale de la tierra buscando acaso su origen. O tal vez es una mano implorante que suplica la ayuda de un ser superior para comprenderse, para salvarse de sí misma. Sea como sea, también es la mano que tenemos para poder cambiar las cosas, para dulcificar nuestra presencia en la tierra, que no por efímera debe de ser insatisfactoria. Por mi parte, como si esa mano fuese mía, extiendo los dedos para tocar la luz, la luz que sé que está en tus ojos, el el brillo diamantino que se posa como una brizna de oro sobre la superficie de las letras. 

OFICIO LITERARIO
24 de Noviembre de 2013
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Mariano Valverde Ruiz (c)