martes, 26 de noviembre de 2013

PLENILUNIO




PLENILUNIO

Ten paciencia. Hay tiempo
para que disfrutemos del duende de la luna
y bebamos del agua luminosa
que inunda su materia. No te acerques
tan deprisa, no llegues sorprendida
al encuentro fugaz del amor cómplice.

Nadie lee en las estrellas
el texto escrito tras la última singladura,
pero todos esperan que su cielo
reconozca el camino sensorial
de un cuento inolvidable.

Por eso, descubramos el refugio
que existe al otro lado de las páginas
azules, disfrutemos el tacto y el sabor
de la insólita fruta del encuentro,
dejemos que la luz amiga de los cuerpos
penetre por el labio
en la profunda calle de los bares.

Ven conmigo. Cobíjate en el hall
de la aventura libre que ya nace debajo
de nuestras pieles, mientras lentamente,
se encienden las mejillas
y los ojos y el alma
interpretan la tímida sonrisa
del cercano dosel del plenilunio.



(Poema del libro El deseo o la luz , Universidad de Murcia, Servicio de publicaciones, 2004)
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Mariano Valverde Ruiz (c)