domingo, 24 de noviembre de 2013

EL DÍA QUE MATARON A KENNEDY

EL DÍA QUE MATARON A KENNEDY


El día que mataron a Kennedy yo tenía cinco años. En mi casa no había televisión, ni radio. El periódico ni siquiera sabía que existiera. Ese día transcurrió como otros de la infancia, igual que un insecto que vive sin ser consciente de que está viviendo, sin conocer la importancia de lo que sucede lejos de él, sin saber que existe otro mundo más allá de donde alcanzan sus ojos y sin pensar en la muerte.

La muerte no es tema para jóvenes, ya nos lo dijo Machado. En su cercanía y en su oscuro abismo sólo piensan los que por edad se ven cerca de ella. La muerte vino aquel 22 de noviembre de 1963 a visitar el cuerpo de un, aún joven, Kennedy. Le atrapó en sus fauces como una gran perra hambrienta. Fueron las mandíbulas hirientes de todos sus enemigos las que se transformaron en el frío plomo que mordió en la esperanza de sus seguidores.

Aquel día, seguramente, yo estaría jugando con algún trozo de madera, con alguna piedra o con algún recorte de tela al que pudiese transformar en un ser con vida que me hiciese compañía, que hablase conmigo, que comprendiera mi inocencia. La misma inocencia con la que hoy me pregunto por las razones que tienen los hombres para matar, para quitar la vida a otros seres que esperan ver amanecer otro día, para poder preguntarse cuándo llegará la hora de sus alabanzas.

RELATOS BREVES
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Mariano Valverde Ruiz (c)