miércoles, 23 de mayo de 2018

IMITANDO A SAFO






IMITANDO A SAFO

Comemos las manzanas de la noche
como lo haría, sin lugar a dudas,
la dulzura de Safo,
poetisa que amó su vehemencia
y los placeres de la vida.
Con las lenguas, tocamos suavemente
el origen del punto más distante
al lugar donde nace la saliva
y toman su conciencia los sabores
de las frutas salvajes.
Nos colocamos bajo nuestra fiebre
y buceamos en un momento inasible.
Decoramos las nubes de este cielo,
creado a nuestra imagen,
con el líquido espeso del placer.
Tomamos como lema de la noche
que la dimensión del espacio
posee los volúmenes
de dos lenguas entrelazadas.
No nos importa hablar con nuestros cuerpos
del mismo pensamiento
y distintos matices:
nuestro lenguaje es cómplice.
No hay palabras con las que describir
la plenitud del éxtasis.
Tampoco nos importa repetirlo.


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Mariano Valverde Ruiz (c)

martes, 22 de mayo de 2018

BIG BANG








BIG BANG

Derramas sobre mí un frasco de perfume
y marcas con su aroma el territorio
que ya te pertenece por derecho.
Después, lo acotas con nuevas caricias,
un beso de jazmín
y la melancolía de un suspiro.
Más tarde, me demuestras a tu lado
la delgadez del filo de las horas,
me enseñas a sentir
su magma de pasión,
me brindas tu alimento
y toda la humedad que necesito
para seguir creciendo hacia las nubes.
No tengo escapatoria.
He de ser parte de tu tierra,
la imagen de la sombra
que camina detrás de tus tacones,
la voz viril del tiempo
que decide seguir siempre a tu orgasmo.
Todo el planeta se hace más pequeño
ante la dimensión del universo
que sigue a la explosión
del Big Bang celestial y su materia.
La verdad de la vida toma forma
en la luz de tus ojos  
que alimenta al vibrante vaivén de mi cintura,
cuando me indicas cuál es el sendero
para alcanzar las cumbres
de lo inimaginable.


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Mariano Valverde Ruiz (c)


lunes, 21 de mayo de 2018

UNA NOCHE EN LA MONTAÑA






UNA NOCHE EN LA MONTAÑA

Cerca de las ventanas de la suite de un hotel
perdido entre las sombras de la sierra,
mayo respira por las hojas de los árboles
con su verbena clorofílica.
Una brisa nerviosa da a los brotes de la hierba
el brío que les falta para ser tallos de lentisco
y ofrece a nuestros cuerpos
el fresco de la madrugada.
Tras recuperar el aire, volvemos a buscarnos
y recorremos todas las esquinas
del cosmos de la alcoba
juntando nuestras pieles
con nuevos movimientos de amor y frenesí.
Desde las ramas de los árboles,
los pájaros contemplan en silencio
la escena colosal que les brindamos,
se sacuden las plumas 
y deciden que estamos completamente locos.
Aún no imaginan cómo, de esa loca ternura,
que moja las reservas del cansancio,
beberán ellos cuando llegue el alba.


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Mariano Valverde Ruiz (c) 

miércoles, 16 de mayo de 2018

LAS DOS CARAS. FENÓMENOS PARANORMALES EN LORCA







LAS DOS CARAS. FENÓMENOS PARANORMALES EN LORCA

«Yo las vi con mis propios ojos», dirán algunas personas que lean este texto. Ocurrió en los años 90. Hay informes policiales que lo atestiguan y que se refieren a la creciente inquietud ciudadana a consecuencia de la aparición de dos caras en la fachada de un edificio situado frente a la antigua lonja de Lorca, en la calle Santa Clara.
Está demostrado que es posible desarrollar un proceso de sugestión en el inconsciente colectivo, que consiga que los ojos humanos completen, las aparentes similitudes de una mancha, con una imagen reconocible. Hubo un programa de radio que estuvo comentando el tema y eso ayudó a la propagación del fenómeno, pero, los que las vieron, aseguran que los rostros de una mujer y de un hombre eran muy verosímiles.
¿Fue este un caso de teleplastia? Quizá nunca lo sepamos, porque la fachada fue derribada en fechas posteriores, privándonos de seguir investigando sobre lo inexplicable. Es posible que los sentimientos y emociones de los que vivieron entre aquellas paredes, fuesen los responsables de la aparición. O tal vez, fuesen las consecuencias de algún terrible trauma, asesinato u oscura vejación, los impulsores de una petición de justicia desde otra dimensión.
Lo que personalmente más me inquieta, es el motivo por el cuál he recordado aquellos acontecimientos de hace más de veinte años, sin que durante ese periodo, nada me lo acercara a la mente, y más aún, sabiendo que yo no estuve en el lugar y, por tanto, no los vi. Fue un flas instantáneo. No había nada maligno rondando mi cabeza en ese momento. Preparaba un borrador para un texto literario sobre el amor en todas sus facetas. Y me vino la imagen de la fachada con las dos caras. Me pregunto… ¿por qué, ahora y con tanta fuerza, se proyectan en la mente de alguien que escribe? ¿Quieren que vuelva a ser público? ¿Quieren que se descubra el oscuro misterio que hay tras ellas?
Si alguien tiene la respuesta, que no se la calle. La verdad siempre termina aflorando. Tal vez, pronto lo sepamos. Mientras tanto, aquel misterio sigue latente.

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lunes, 14 de mayo de 2018

EL REGRESO DE ULISES





EL REGRESO DE ULISES

El mar nos cuenta una antigua historia
en cada gota de sus aguas.
La urraca del océano dibuja el mar de Ulises
en el puerto de Ítaca
entre los visillos del viento circular
y los maderos de su nave.
En el corazón del guerrero,
una lágrima se tiñe de luz,
cae por la mejilla del silencio
y busca los abrazos de Penélope.
Veinte años han pasado en el mar Jónico
y en el alma anhelante de su esposa,
muchas lunas de cobre sobre el agua
como ojos moradores de la angustia
y las imágenes sin rostro.
Ulises aún no sabe que su guerra
no ha terminado en Troya,
ni en los más de diez años de odisea hasta su isla,
tendrá que vencer a los pretendientes
del trono de su amada.
Y las olas penetran en el puerto,
temerosas y arrepentidas,
con la culpa nadando
sobre la liebre oscura de sus aguas
en la noche más larga del astuto marino.
Su postrera victoria está en el corazón
de la mujer que teje por el día
las promesas que rompe por la noche.


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domingo, 13 de mayo de 2018

LA MIRADA DE AQUILES







LA MIRADA DE AQUILES

Mientras se acerca a Troya,
Aquiles, va observando con los ojos de Homero
el fragor de la guerra,
el honor del soldado curtido en mil victorias,
los colores rojizos que tiñen la venganza
de quienes fueron humillados,
y el alma de un valiente.
No tiene miedo del escarnio,
ni de las hojas afiladas
que levantan sus enemigos
para cortar el aire en su garganta.
Como dijo el poeta,
ha de huir del exilio del silencio,
morir en cada lance
para vivir eternamente,
vencer a sus demonios para llenar la tierra
con los frutos de su victoria.
Debe elevar su voz tanto como su espada,
enfrentarse a la muerte en la noche infinita,
sin temor al olvido y sin remordimientos.
Recuerda que no existe más certeza
que la que engulle al último suspiro.
Y piensa en el color de la mirada
que le ofreció la luz de la miel a su cielo,
la inquietud de los ojos de la joven
por los que ahora mira al horizonte
para unir la distancia en un abrazo.


(Otra realidad)
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Mariano Valverde Ruiz (c)



EL SUEÑO DE NESPAMEDU






EL SUEÑO DE NESPAMEDU

Nespamedu murió mientras soñaba
con alcanzar la eternidad.
Su cuerpo fue momificado
durante los setentas días
que marcaba el derecho de un prohombre,
médico del faraón
y sacerdote del dios Imhotep.
Hoy, la tecnología ha visto lo que nadie
durante miles de años.
El TAC ha desvelado las capas del misterio
que lo acompañan desde siempre
en el reino telúrico de los muertos.
Las ondas nos descubren
pulseras, brazaletes, amuletos,
símbolos de poder…
y un balance de imágenes,
envueltas en resinas,
de la piel que más duele.
Bajo el vendaje y sobre sus despojos,
no hay espacio para morir.
Jepri, el escarabajo eterno,
entretiene a las láminas del cosmos
para que no solapen a los astros
que iluminan la vida.
Nosotros asumimos la muerte del huésped
que ocupa la momia como algo ineludible,
mientras, seguimos esperando
la respuesta al enigma de la inmortalidad,
como acaso lo hizo Nespamedu.

(Otra realidad) 
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Mariano Valverde Ruiz (c)